Un proyecto transmedia de Cauce · 2016–2020
Cine participativo + interacción
Un proyecto transmedia que usa el cine y un rango de herramientas digitales para trazar nuevos caminos para entender la violencia en México. Cada proyección es una película única, montada por un algoritmo a partir de las respuestas del público.
Las derivas8 películas↓Las derivas
Nueve proyecciones entre 2016 y 2020. Ocho de las películas resultantes pueden verse aquí.
Concepto
DERIVA.MX está compuesto por un grupo de cineastas, diseñadores interactivos y programadores. Parte de que la violencia es un fenómeno complejo que se manifiesta de distintas formas, entrelazando un conjunto de factores económicos, políticos, sociales y culturales. No existe una perspectiva única, sino una diversidad de maneras de entenderse.
El proyecto recorrió el territorio nacional para grabar un archivo de distintos géneros cinematográficos —documental, ficción, entrevistas y testimonios— y recopilar objetos, documentos, imágenes, sonido y música. Aborda la identidad nacional, las relaciones de poder, la cultura del trabajo, las formas de gobierno y las tradiciones.
Violencia estructural
La violencia estructural (Galtung) o sistémica (Žižek) opera a través de estructuras invisibles que permiten la aparición de situaciones de inequidad, injusticia, sufrimiento y condiciones inhumanas. DERIVA.MX busca documentar y hacer visibles estas formas veladas de violencia para provocar una reflexión sobre el papel que cada persona desempeña en ellas.
A partir de la técnica de la dérive (Debord), recorre un espacio estructurado fuera de los límites impuestos por la cultura del consumo y el entretenimiento, para hacer visibles los mecanismos del espectáculo que han hecho de la representación de la violencia algo ordinario.
¿Cómo estoy sujeto a la violencia?
¿Cómo impongo la violencia sobre otros?
Cómo funciona
- 01Un cuestionario webAntes de cada función se abre un cuestionario que confronta a cada persona con el archivo a través de acciones y preguntas que buscan revelar su relación con la violencia.
- 02Análisis de datosLas respuestas determinan los temas y sujetos de la película. El análisis no privilegia lo más votado: busca temas ignorados, opiniones minoritarias y oposiciones extremas.
- 03Montaje algorítmicoUn programa selecciona materiales del archivo etiquetado y los edita sobre un guion modular de montaje para formar una película única.
- 04La proyecciónLa película se proyecta para —pero no solo para— quienes participaron. Después queda en línea, con el guion y las gráficas de las respuestas.
Cápsulas
1 a 7 minutos · párrafos
Editadas a mano, exploran un tema específico: una jornada en un basurero municipal, una ceremonia en una primaria, la fabricación de una bandera.
Bases
1 a 4 minutos · oraciones
Planos con entrevistas, enunciados, canciones o paisajes que pueden yuxtaponerse con otros materiales para amplificar, contrastar o cambiar su mensaje.
Satélites
5 a 60 segundos · palabras
Videos de una sola toma que muestran personas, lugares, acciones o situaciones concretas: el módulo narrativo más básico.
Cada material del archivo está clasificado por su lugar y tiempo, sus características formales —encuadre, luz, movimiento, color— y una serie de etiquetas subjetivas: conceptos, objetos, personas, lugares y asociaciones temáticas.
Proyecciones
- #1CentroCDMX2016—
- #2FONCA Jóvenes CreadoresQuerétaro2016
- #3Mirar DistintoXalapa, Veracruz19 de octubre de 2016
- #4Casa del Lago seguridadCiudad de México23 de febrero de 2017
- #5FICM XV migraciónMorelia, Michoacán24 de octubre de 2017
- #6Museo Tamayo patriaCiudad de México30 de noviembre de 2017
- #7Instituto de Geografía UNAM espacio públicoCiudad de México16 de marzo de 2018
- #8Ambulante Plataforma justiciaCiudad de México11 de mayo de 2018
- #9FICMA sustentabilidadEn línea5 de diciembre de 2020
Postales
Textos de colaboradores escritos a partir de las cápsulas documentales del archivo.
01Monografía de la Batalla de PueblaBartolomé Delmar
En Estados Unidos y algunas partes de Europa —las más propensas a lo peor del gusto e, irónicamente, las más propensas a carecer de grandes transformaciones históricas— se juega a ser un soldado de guerras de antaño. Muchos entusiastas hacen su mejor esfuerzo para dramatizar («reenact», el término original, no tiene una traducción exacta al español) ya sean eventos específicos —y muy tontos, como una batalla de la Guerra Franco-Americana— o casi guerras enteras.
Los gringos, propensos a categorizarlo todo, definen el éxito de una dramatización de acuerdo a su apego con la realidad. No solo si los muertos en guerra fallecen con la necesaria severidad y dolor, sino también si sus disfraces son los adecuados o el tipo de trinchete que se han inventado está en línea con los usados en la época deseada. Quienes fracasan en los esfuerzos anteriores tienen un nombre: «farbs». Se les conoce también como «soldados de poliéster».
02El Puente RotoLuis Arce
¿Sigo? Desde aquí parece que no llegaremos a ningún lado. Quedan algunos artefactos descritos en viejos manuales de economía, la lengua reencontrada con sus propios componentes, vista problemática de un suceso que está por llegar, o que estaba aquí desde antes que nosotros llegáramos. No imagino su aliento, pero imagino su tristeza; imagino que se ha encontrado con ella y sus ideas políticas lo han tomado desprevenido; él, maldita sea, no sabe, nunca, qué pasa.
El primer impedimento es obvio: los zapatos están rotos y la última gota de agua apareció por allá de mayo. Al otro lado del puente se discute la tiranía y el abandono; no hay puente posible. Otros se han tragado sus opiniones pero al menos tienen qué tragar. Un auto pasa [segundo 2:17], pero resulta imposible saber si va en la dirección correcta, o si va, siquiera. Toda esta ausencia es bastante práctica. Cuando el puente se rompa podremos encontrarnos de verdad.
03DitaJazmina Barrera
Dita trabaja en el Tornado. Usa unos tacones altos, dolorosos, y una peluca rosa. Dita estaba harta de que la gente hablara mal de ella por andar sola o por llevarse bien con los hombres. Estaba cansada de que los hombres la metieran a los coches para manosearla. «Siempre estás sintiendo ese acoso a causa del machismo. Pensé que podía sacar varo de eso si de todas maneras iba a estar sucediendo», dice.
Parece extraño escuchar a una prostituta afirmar que disfruta su trabajo. «Todas quieren sentirse bonitas, deseadas. Si la mayoría de las mujeres pudiera experimentar lo que se experimenta aquí todas serían putas», dice Dita. La sociedad promociona el estereotipo de la prostituta como la víctima, obligada a arriesgarse al maltrato físico y a las perversiones de sus clientes. «Muchos hombres nunca son tan amables como cuando están con una puta», dice la feminista francesa Virginie Despentes, que fue violada y después fue prostituta durante dos años y escribió de todo esto en su libro Teoría King Kong. Despentes aprendió con la experiencia que el oficio de la prostitución no tiene por qué ser terrible. Para ella era mucho peor el trabajo enajenante y eterno que realizaba en el supermercado.
La prostitución tenía aspectos placenteros insospechados: «El efecto que todo ello causaba en muchos hombres era casi hipnótico. Entrar en una tienda, en el metro, cruzar la calle, sentarse en un bar. Por todos lados, atraer las miradas de los hambrientos, estar increíblemente presente. Depositaria de un tesoro furiosamente deseado, mi entrepierna, mis pechos, cobraban una importancia extrema». Mucho más que la agresividad o la violencia, Despentes dice que lo difícil era lidiar con la tristeza y la soledad de los hombres que la contrataban, hombres que habían aprendido que sus impulsos eran vergonzosos, así como demás prostitutas habían aprendido que su oficio lo era.
Para Despentes, todo el sexo sin amor es similar. Una prostituta, dice, es en más de un sentido igual a una mujer que vive con un hombre al que no ama y que la mantiene. Por lo menos en la prostitución hay algo frontal y honesto, según Despentes. «Lo que ataca la moral en la práctica del sexo pagado no es el hecho de que la mujer no encuentre placer, sino que se aleje del hogar y que gane su propia independencia. La puta es la “criatura del asfalto, la que se apropia de la ciudad”.» Quizás si se desestigmatizara la prostitución, como pide Dita cuando dice que no debería haber «prejuicios para estas chambas», si se legalizara y se regularizara, sería un trabajo menos riesgoso, menos propenso a la esclavitud, la violencia y los trabajos forzados.
04Guardia ComunitariaNicolás Medina Mora
Un hombre vigila un camino de terracería en la costa oeste de México. Se sienta en una silla de plástico, idéntica a la que habría en una cantina. Su postura sugiere descanso: la espalda hundida contra el respaldo, los pies cruzados. Cuando sostiene un rifle de asalto lo toma no de la empuñadura, sino del barril. Como si fuera una pala, o un azadón. Con estos dos gestos, el hombre traiciona su verdadera vocación. No se trata de un soldado, sino de un «operador de volteo». Un «agricultor». En su persona, los atributos del guerrero profesional —uniformes, radios de mano— parecen utilería.
Tres cuartas partes de sus compañeros, nos dicen, han caído muertos o encarcelados. Sería difícil describir a estos hombres sin hacer uso de la palabra «desesperación». Sin hacer uso de la palabra «derrota». Y sin embargo el hombre persiste y vigila. Vigilar: ver, pero también guardar vigilia. De amanecer a amanecer, sentado en una silla de plástico, la mirada fija en el camino de terracería. Esperando a «los que decapitan». Difícil imaginar el calor, el miedo, el cansancio. Sobre todo el cansancio. He aquí un emblema eterno de México: un agricultor con un rifle, los ojos pesados de sueño, velando la entrada a su pueblo.
05Rastro MunicipalSantiago Mohar Volkow
Para quien todos los días administra la muerte de cientos de vacas, la violencia tiene otro significado. En los detalles de su oficio se esconden los matices de la violencia: no es lo mismo conducir una vaca hacia la muerte a gritos que hacerlo sacudiendo una sonaja. Para quien se gana la vida descuartizando ganado, la vaca deja de ser un animal en el momento en el que el golpe de un perno la noquea, volviéndose en vez un objeto inanimado. A un objeto no se le puede quitar la vida. A un objeto se le puede trocear en mil pedazos. No importa si los tendones y los nervios del objeto se contraen al contacto con el cuchillo: el objeto no tiene consciencia de lo que ocurre. O al menos eso parece.
El rastro es parte de un sistema que transforma vidas en cosas. El proceso es sangriento y veloz, y por tanto sucede a puerta cerrada. Es mejor que no se hable demasiado al respecto. El proceso es necesario: un objeto es algo que se puede comer. Quienes lo llevamos a cabo platicamos de cualquier cosa. Unos se acostumbran a todo. Otros preferimos no pensar al respecto.
06Cinco de Mayo, Peñón de los BañosNicolás Gutiérrez Wenhammar
En la colonia del Peñón de los Baños, al oriente de la Ciudad de México y a un pie del Aeropuerto Internacional Benito Juárez, se celebra cada 5 de mayo la Batalla de Puebla. En lo que alguna vez fue un peñón del que brotaban aguas termales, ricas en minerales y con cualidades curativas, hoy se encuentra una zona militar que resguarda la antena principal del aeropuerto, así como un tanque de almacenamiento de agua.
Los habitantes de la colonia recrean la batalla en forma alegórica pero también como un ritual de liberación, carnaval y borrachera. La mitad del pueblo que tiene recursos para comprar los disfraces más caros se viste de franceses, la otra lucha como mexicanos e indígenas zacapoaxtlas. Caminan por las calles del barrio varios Benitos Juárez, Ignacios Zaragozas y Napoleones Terceros. La percusión, la pólvora y la cerveza son los ingredientes principales del festejo, toda la familia participa. Aquí es donde sucede la gran recreación de la famosa victoria mexicana. Un escenario donde ambas partes del barrio simulan una batalla que de cierto modo hace sentir que aún existe una guerra.
07INFONAVITCarlos Ortega Arámburo
No existe organización que hermane política y arquitectura como INFONAVIT. A nivel mundial, la historia de la vivienda obrera ha sido pretexto de arquitectos y diseñadores para realizar ejercicios de eficiencia espacial, como la liga de trabajadores de Viena o el proyecto de la Weissenhof para trabajadores alemanes. En México, la obra de Juan Legarreta en la década de los cuarenta y el auge de los multifamiliares en décadas posteriores culminarían en la consolidación del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, durante el sexenio de Luis Echeverría en 1972.
INFONAVIT ha sido uno de los instrumentos del estado mexicano para exhibir su generosidad hacia sus trabajadores más responsables. Un crédito INFONAVIT significa uno de los apoyos más significativos en la vida de miles de mexicanos que trabajen de manera formal. Basta con estar afiliado al IMSS y un trabajo estable para solicitar un crédito.
Pasé buena parte de mi infancia y adolescencia en distintas viviendas construidas por el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), construidas con los mismos estándares de eficiencia que INFONAVIT, espacios donde cualquier nicho es crucial, y cualquier cosa que sirva para distinguir una vivienda de otra es bienvenida. No es irracional querer decorar una fachada de otro color distinto a la del vecino, si esto va a servir para distinguirme del vecino. La vivienda popular es la periferia, el antónimo de plusvalía.
Las fotografías de familias viviendo amontonadas, como las de la artista Livia Corona Benjamin, teniendo que «abusar» de un programa arquitectónico insuficiente, al acomodar a miembros adicionales, retratan lugares donde el ejercicio de la ciudadanía se reduce a lo que un grupo de expertos consideraron era suficiente. Comprar refresco y jugar basket. El resto de los usos emanarán, como siempre, por necesidad. La idea de dignidad guarda la verdadera moral del estado. La dignidad, al igual que la noción de vivienda popular, continuará siendo una de las estampas de la desigualdad, hasta que no se eduque en exigir una manera menos discriminatoria de arrendar. Mientras tanto, lo marginal permanecerá donde y como el estado y sus expertos consideren debe permanecer.
08LinchamientoClyo Mendoza Herrera
Una niña de Majomut, Chiapas, me contó la historia de este linchamiento. Le pregunté cómo había sabido del caso pese a la lejanía de su comunidad. Me dijo: lo vi en el teléfono de alguien. En Oaxaca una periodista me mostró como quien muestra la foto de sus hijos la imagen de un colgado. Me decía: lo lincharon por violar a una muchacha. En la foto los niños se tiraban a los pies del muerto para mirarlo.
Los linchamientos serán siempre un dilema moral: ¿es justo que un hombre que mató a un asesino vaya a la cárcel? ¿Es justo que la mujer que vio en el rostro de unos agresores el rostro de los violadores de sus hijas, a sus propios violadores, vaya a la cárcel por intentar justicia? Y ante todo hay una falla con el sistema judicial y una profunda desvalorización del aspecto espiritual que alguna vez fue inmanente en estas comunidades.
¿Es normal la violencia? Nacer es en el mayor de los casos el acto más violento y más sangriento del que formamos parte. La violencia nos acompaña desde el nacimiento, pero luego algunos crecen y ese impulso se encamina al daño. Un impulso aparentemente orgánico deviene en algo que va contra natura y son el odio, el miedo, la corrupción, la pobreza, lo que motiva este cambio. Es el mismo sistema económico en el que estamos inmersos: es moneda de cambio un cuerpo, ya sea desnudo, ya sea mutilado. Hasta qué punto caló tan hondo todo esto (importa preguntarnos, nos incumbe) que una comunidad donde existió el gran esplendor del conocimiento ancestral devino en uno de los pueblos indígenas más violentos de México.
09Secuestro MigranteJose Knippen
La violencia contra migrantes en México crece ante políticas de control. A las personas migrantes y refugiadas que en los últimos años han elegido a México como país de tránsito o de destino, la violencia parece perseguirlas a donde sea que vayan. Estas personas son en su mayoría centroamericanas y salen huyendo principalmente de la pobreza de Honduras, Guatemala y El Salvador, pero también cada vez más por motivos de violencia. Muchos son jóvenes y familias completas que emprenden este viaje lleno de adversidades.
En su tránsito por México, es muy probable que los centroamericanos vuelvan a ser víctimas de la violencia: tanto por parte de grupos criminales como de funcionarios públicos. El gobierno mexicano no ha sido muy solidario con la migración centroamericana, todo lo contrario. En particular desde mediados de 2014, la política frente a esta población se ha enfocado en el control de los flujos, a través de los operativos, la detención y deportación como mecanismos principales.
Para mencionar unas cifras, en 2015 el Instituto Nacional de Migración detuvo a casi doscientos mil migrantes, 90 por ciento de ellos de Honduras, Guatemala y El Salvador. En el mismo año, México solo otorgó la condición de refugiado a 949 personas. Esta política de control, desde 2014 mejor conocida como el «Programa Frontera Sur», ha recrudecido la violencia contra migrantes en México. Los migrantes se ven obligados a tomar cada vez mayores riesgos para pasar desapercibidos, se ha dificultado el uso del tren «la Bestia» como transporte, usan «coyotes» que les cobran mucho dinero y colaboran con grupos criminales y funcionarios coludidos.
El contraste entre lo que reclamamos para nuestros connacionales en Estados Unidos, y la forma en cómo tratamos a los migrantes y refugiados centroamericanos en México, no podría ser más grande.
Jose Knippen, investigadora del Programa de Impunidad y Derechos Humanos en Fundar.
10Fiesta del maíz y BahidoráÁlvaro Céspedes
En 1978, Edward Said se preguntó qué era lo que detonaba nuestra curiosidad hacia una cultura ajena a la nuestra, sentando las bases de lo que ahora se conoce como poscolonialismo. Bajo el concepto de orientalismo, se refirió a una actitud condescendiente del hombre blanco que puede ser profundamente ofensiva hacia una cultura alejada a la suya. La ingenua curiosidad occidental por desmitificar lo que para una cultura ajena es propio, lleva invariablemente a malinterpretarla, exaltando románticamente la cotidianidad del otro.
Así, la búsqueda de sentido de una comunidad urbana privilegiada, cuyos ritos y costumbres son no solamente absurdos y banales, sino también cada vez más violentos, llevan a alguno que otro despistado a buscar refugio en la idea romántica de una cultura indígena poco comprendida. Teju Cole lo dijo en menos de 140 caracteres: «El salvador blanco apoya políticas brutales por la mañana, fundaciones de caridad en la tarde y recibe premios en la noche».
La fiesta del tambor es una celebración de varios días dedicada principalmente a agradecer a la temporada de lluvias por la cosecha que permitirá la supervivencia de un pueblo. El Carnaval de Bahidorá es, según su página web, «un estado de sensibilidad, entendimiento y libertad infinita». Y así, una cultura se arranca, se despedaza, para insertarla en lo más profundo de su opuesto.
El archivo, en 2017
- 18
- meses de trabajo
- 11
- estados recorridos
- 112
- horas de material
- 60+
- personas entrevistadas
- 50
- cápsulas documentales
- 8
- cortos de ficción
Equipo
- Cine y fotografía
- Santiago Mohar Volkow
Nicolás Gutiérrez Wenhammar - Montaje
- Analía Goethals
- Diseño interactivo y programación
- Pablo Somonte Ruano
- Asesoría y finanzas
- Claudio González
- Asistente de producción
- Juan Sarquís
- Editorial y comunicación
- Erika Arroyo
- Producción
- Cauce
El material del archivo de DERIVA.MX está disponible bajo una licencia Creative Commons BY-NC-SA 4.0 ↗ · Instagram ↗









